<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0" xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" xmlns:googleplay="http://www.google.com/schemas/play-podcasts/1.0"><channel><title><![CDATA[Ensayos y Ficción - FD5]]></title><description><![CDATA[Ensayos, investigaciones, textos literarios y reflexiones críticas sobre filosofía, relaciones internacionales, política, tecnología y cultura contemporánea. Autor: PhD (c) Félix Andueza-Araque]]></description><link>https://ensayosyficcionesfd5.substack.com</link><image><url>https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!q0O7!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd0bdbf3c-b0b5-4fec-a32c-9eff6edea3d1_828x828.png</url><title>Ensayos y Ficción - FD5</title><link>https://ensayosyficcionesfd5.substack.com</link></image><generator>Substack</generator><lastBuildDate>Fri, 05 Jun 2026 09:15:01 GMT</lastBuildDate><atom:link href="https://ensayosyficcionesfd5.substack.com/feed" rel="self" type="application/rss+xml"/><copyright><![CDATA[Felix Andueza Araque - 冯德睿]]></copyright><language><![CDATA[es]]></language><webMaster><![CDATA[ensayosyficcionesfd5@substack.com]]></webMaster><itunes:owner><itunes:email><![CDATA[ensayosyficcionesfd5@substack.com]]></itunes:email><itunes:name><![CDATA[Felix Andueza Araque - 冯德睿]]></itunes:name></itunes:owner><itunes:author><![CDATA[Felix Andueza Araque - 冯德睿]]></itunes:author><googleplay:owner><![CDATA[ensayosyficcionesfd5@substack.com]]></googleplay:owner><googleplay:email><![CDATA[ensayosyficcionesfd5@substack.com]]></googleplay:email><googleplay:author><![CDATA[Felix Andueza Araque - 冯德睿]]></googleplay:author><itunes:block><![CDATA[Yes]]></itunes:block><item><title><![CDATA[Algoritmos del sentir y cálculo del sentido: la inversión existencial en la era de la IA desde Heidegger]]></title><description><![CDATA[AVISO: El presente es un ensayo fue entregado como trabajo final de la asignatura &#8220;Filosof&#237;a Moderna y Contempor&#225;nea&#8221; compartida entre la Maestr&#237;a en Filosof&#237;a y el Doctorado en Filosof&#237;a del semestre Octubre 2025 - Enero 2026 de la Universidad Cat&#243;lica Andr&#233;s Bello (UCAB) dictada por el Dr.]]></description><link>https://ensayosyficcionesfd5.substack.com/p/algoritmos-del-sentir-y-calculo-del</link><guid isPermaLink="false">https://ensayosyficcionesfd5.substack.com/p/algoritmos-del-sentir-y-calculo-del</guid><dc:creator><![CDATA[Felix Andueza Araque - 冯德睿]]></dc:creator><pubDate>Sat, 14 Mar 2026 01:33:06 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!q0O7!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd0bdbf3c-b0b5-4fec-a32c-9eff6edea3d1_828x828.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><em>AVISO: El presente es un ensayo fue entregado como trabajo final de la asignatura &#8220;Filosof&#237;a Moderna y Contempor&#225;nea&#8221; compartida entre la Maestr&#237;a en Filosof&#237;a y el Doctorado en Filosof&#237;a del semestre Octubre 2025 - Enero 2026 de la Universidad Cat&#243;lica Andr&#233;s Bello (UCAB) dictada por el Dr. Carlos Contreras.</em></p><p style="text-align: justify;"><em>Las referencias a cada cita est&#225;n al final de la p&#225;gina.</em></p><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://ensayosyficcionesfd5.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">&#161;Gracias por leer Ensayos y Ficci&#243;n - FD5! Suscr&#237;bete gratis para recibir nuevos posts y apoyar mi trabajo.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div><p style="text-align: justify;">En las sociedades contempor&#225;neas se observa una inversi&#243;n llamativa en el modo en que raz&#243;n y sensibilidad estructuran la experiencia colectiva: mientras la pol&#237;tica se articula crecientemente a partir de afectos inmediatos, reacciones emocionales y climas an&#237;micos gestionados en tiempo real, &#225;mbitos tradicionalmente vinculados a la apertura de sentido, como la religi&#243;n y la experiencia est&#233;tica, son sometidos a procesos de racionalizaci&#243;n t&#233;cnica, cuantificaci&#243;n y optimizaci&#243;n. Este desplazamiento suele interpretarse como un fen&#243;meno cultural, comunicacional o psicol&#243;gico, asociado al auge de las tecnolog&#237;as digitales y, m&#225;s recientemente, de la Inteligencia Artificial (IA). Sin embargo, ese diagn&#243;stico resulta insuficiente si no se interroga el suelo ontol&#243;gico que hace posible esta inversi&#243;n. En ese sentido, a partir de la anal&#237;tica existencial desarrollada por Heidegger en Ser y Tiempo, este ensayo sostiene que la dislocaci&#243;n contempor&#225;nea entre raz&#243;n y sensibilidad no es un mero desajuste funcional entre esferas sociales, sino la manifestaci&#243;n de un modo de ser del <em>Dasein</em> dominado por una racionalidad t&#233;cnico-instrumental que desconoce sus condiciones existenciales m&#225;s originarias. Intensificada por la IA, esta racionalidad transforma el sentido, la comprensi&#243;n y la experiencia en objetos de gesti&#243;n algor&#237;tmica, produciendo una forma de mundo en la que lo que deber&#237;a acontecer como experiencia vivida aparece reducido a dato, proceso o reacci&#243;n controlable.</p><p style="text-align: justify;">De esta manera, la tesis que gu&#237;a este trabajo afirma, por tanto, que la actual inversi&#243;n entre raz&#243;n y sensibilidad, en la que la pol&#237;tica se rige por afectos inmediatos mientras la religi&#243;n y la est&#233;tica son sometidas a criterios de racionalizaci&#243;n t&#233;cnica, constituye un fen&#243;meno ontol&#243;gico derivado del predominio de una racionalidad t&#233;cnico-instrumental que, al abstraerse del ser-en-el-mundo del <em>Dasein</em>, desfigura su relaci&#243;n con el sentido, el tiempo y la posibilidad. Para desarrollar esta tesis, el ensayo se articula en dos argumentos. En primer lugar, se mostrar&#225; c&#243;mo la gesti&#243;n algor&#237;tmica de la religi&#243;n y la est&#233;tica produce una &#8220;desmundanizaci&#243;n&#8221; de estas experiencias al reducirlas a mera presencia objetivable, ignorando la distinci&#243;n heideggeriana entre lo a-la-mano y lo simplemente presente, y priv&#225;ndolas de su car&#225;cter de acontecimiento significativo. Finalmente, se analizar&#225; la pol&#237;tica afectiva contempor&#225;nea no como expresi&#243;n de subjetividad aut&#233;ntica, sino como efecto de la dictadura del <em>das Man</em>, cuya publicidad y median&#237;a son hoy amplificadas por la administraci&#243;n algor&#237;tmica de los afectos.</p><p style="text-align: justify;">Para empezar, la actual sumisi&#243;n de la religi&#243;n y la est&#233;tica a criterios t&#233;cnicos constituye un proceso de desmundanizaci&#243;n (<em>Entweltlichung</em>), mediante el cual el <em>Dasein</em> pierde su acceso originario al sentido. En la anal&#237;tica del <em>Dasein</em>, Heidegger muestra que nuestro trato originario con los entes no es un conocimiento te&#243;rico-contemplativo, sino que es un ocuparse (<em>Besorgen</em>) circunspecto. En el trato cotidiano, las cosas no se nos aparecen como objetos neutros sino como cosas &#250;tiles (<em>Zeug</em>). <a href="#_ftn1">[1]</a> Ahora, un &#250;til nunca &#8220;es&#8221; aisladamente, sino que su ser consiste en una red de referencias o remisiones. En otras palabras, el &#250;til es &#8220;para&#8221; algo. Dicha totalidad de referencias constituye la significatividad (<em>Bedeutsamkeit</em>). El mundo no es una suma de objetos, sino que es el horizonte de significados en el que el <em>Dasein</em> ya vive. <a href="#_ftn2">[2]</a> As&#237; pues, la experiencia religiosa y est&#233;tica, en su sentido originario, tienen el car&#225;cter de estar-en-el-mundo. La obra de arte o el s&#237;mbolo sagrado no son objetos aislados para ser analizados, sino que configuran un mundo de sentido que abre un espacio de significaci&#243;n vital para el <em>Dasein</em>. Con esto se entiende que existe una primac&#237;a ontol&#243;gica del Mundo sobre la Cosa.</p><p style="text-align: justify;">Ahora bien, surge un problema cuando la actitud te&#243;rica, que es la que hoy encarnan los sistemas como la IA, rompe la red de significatividad. Seg&#250;n Heidegger, cuando suspendemos nuestro trato pr&#225;ctico con el mundo y nos limitamos a &#8220;mirar&#8221; el ente de forma aislada, se produce un cambio ontol&#243;gico fundamental: el quiebre de la remisi&#243;n y el proceso de desmundanizaci&#243;n. Dentro del quiebre, cuando el &#250;til deja de funcionar o se contempla te&#243;ricamente, pierde su car&#225;cter de a-la-mano (<em>Zuhandernheit</em>) y se revela como pura cosa que est&#225;-ah&#237;-delante (<em>Vorhandenheit</em>). Para el proceso, el cambio de mirada desmundaniza el ente. El mundo circundante, con sus relaciones vivas de sentido, se nivela y se convierte en espacio f&#237;sico medible. Las zonas de significaci&#243;n vital, como el hogar o el templo, se reducen a coordenadas geom&#233;tricas o datos abstractos. <a href="#_ftn3">[3]</a> Volviendo a los criterios t&#233;cnicos y a la IA, la gesti&#243;n algor&#237;tmica de la cultura opera precisamente bajo la l&#243;gica de la desmundanizaci&#243;n. La IA no habita el mundo religioso o est&#233;tico, sino que lo procesa. Para que un algoritmo gestione una obra de arte o un texto sagrado, primero debe despojarlos de su mundanidad, es decir, de su red de referencias vivas y existenciales, y reducirlo a datos, entendido como tokens, p&#237;xeles o metadatos. Lo que era una experiencia de sentido se convierte en un archivo digital presente disponible para el c&#225;lculo. Esto no es solo un cambio de formato, sino una privaci&#243;n de vida (<em>Entlebung</em>), donde la experiencia vital es disecada y convertida en un &#8220;proceso&#8221; objetivo.</p><p style="text-align: justify;">Finalmente, esta actitud te&#243;rica termina siendo una violencia contra el Dasein. Heidegger critica la ontolog&#237;a tradicional por interpretar el mundo bas&#225;ndose en la res extensa, asumiendo que el conocimiento te&#243;rico es el acceso primario a la realidad. <a href="#_ftn4">[4]</a> En este sentido, la racionalidad t&#233;cnica actual termina siendo la radicalizaci&#243;n es este error cartesiano. Al igual que Descartes redujo el mundo a extensi&#243;n y movimiento, la racionalidad instrumental reduce la experiencia a par&#225;metros optimizables. Se asume que lo &#8220;real&#8221; es aquello que puede ser medido, calculado y predicho. Esta postura se salta el fen&#243;meno del mundo. Al tratar la est&#233;tica y la religi&#243;n, o cualquier &#225;rea donde lo sensible deba primar, t&#233;cnicamente, se oculta su ser propio. Se les obliga a comparecer como <em>stock</em> o existencias disponibles, ignorando que su esencia reside en su capacidad de abrir sentido, no en sus propiedades f&#237;sicas o digitales. Con todo lo anterior se entiende por qu&#233; existe la inversi&#243;n raz&#243;n-sensibilidad: es un s&#237;ntoma del estar-ah&#237;-delante. Al imponer la racionalidad t&#233;cnica sobre esferas que requieren comprensi&#243;n hermen&#233;utica, el <em>Dasein</em> queda &#8220;sin hogar&#8221;. Su capacidad de comprensi&#243;n originaria es sustituida por el c&#225;lculo. As&#237; pues, como el <em>Dasein</em> ya no encuentra sentido en el mundo desmundanizado reducido a datos, busca refugio en la inmediatez &#243;ntica de los afectos pol&#237;ticos. Sin embargo, incluso estos afectos son gestionados bajo el r&#233;gimen del &#8220;Uno&#8221; (<em>das Man</em>), que nivela y prescribe c&#243;mo se debe sentir.<a href="#_ftn5">[5]</a></p><p style="text-align: justify;">Para el &#250;ltimo argumento, se debe entender que el predominio de una pol&#237;tica regida por afectos inmediatos y vol&#225;tiles no es una irrupci&#243;n de irracionalidad pura ni un retorno a una autenticidad pasional. Ontol&#243;gicamente es la manifestaci&#243;n del r&#233;gimen del Uno. La racionalidad t&#233;cnica y, por tanto, la IA, instrumentalizan esta estructura existencial para gestionar el comportamiento masivo. En la anal&#237;tica existencial, Heidegger establece que el <em>Dasein</em>, en su cotidianidad, no es &#233;l mismo en el sentido de sujeto aut&#243;nomo. El <em>Dasein</em> est&#225; perdido en el uno-mismo. <a href="#_ftn6">[6]</a> El Uno es el sujeto de la cotidianidad: es todos y nadie a la vez. De esta manera, la pol&#237;tica actual no apela a individuos reflexivos, sino a este Uno. La IA se dirige a este &#8220;nadie&#8221; estad&#237;stico. Al gestionar los afectos pol&#237;ticos mediante algoritmos, la t&#233;cnica no interact&#250;a con conciencias singulares, sino que opera sobre el Uno, reforzando su dominio. As&#237; pues, el Uno descarga (<em>entlastet</em>) al <em>Dasein</em> de la responsabilidad de ser &#233;l mismo, facilitando que su sentido sea gestionado externamente.</p><p style="text-align: justify;">Ahora bien, el Uno tiene modos de ser espec&#237;ficos que explican la naturaleza de la pol&#237;tica afectiva actual. Primero est&#225; la median&#237;a: el Uno vigila toda excepci&#243;n. Por ejemplo, gozamos y nos divertimos como <em>se</em> goza; leemos, vemos y juzgamos, como <em>se </em>lee, ve y juzga. Luego est&#225; la nivelaci&#243;n (<em>Einebnung</em>): la preocupaci&#243;n por la median&#237;a nivela todas las posibilidades de ser. Todo lo original se vuelve banal, todo misterio pierde su fuerza. <a href="#_ftn7">[7]</a> De esta manera, la pol&#237;tica de afectos inmediatos es el resultado de esta nivelaci&#243;n. La indignaci&#243;n, el miedo o el entusiasmo pol&#237;tico que circulan en las redes, hoy en gran medida gestionada por IA, no son emociones aut&#233;nticas que surgen de una comprensi&#243;n propia de la situaci&#243;n, sino afectos prescritos por la median&#237;a. La racionalidad t&#233;cnica necesita esta median&#237;a para que el comportamiento sea calculable y predecible. La IA intensifica la nivelaci&#243;n al filtrar y amplificar solo aquello que encaja en el patr&#243;n promedio de reacci&#243;n emocional, transformando la experiencia pol&#237;tica en un producto de consumo masivo estandarizado.</p><p style="text-align: justify;">Por otra parte, la disposici&#243;n afectiva (<em>Befindlichkeit</em>) o el estado de &#225;nimo no es un evento privado interior, sino que es el modo fundamental en que el <em>Dasein</em> se encuentra abierto al mundo. Sin embargo, en la cotidianidad, el Uno regula esta disposici&#243;n afectiva. As&#237; pues, la publicidad (<em>&#214;ffentlichkeit</em>) oscurece todo y presenta lo encubierto como algo sabido y accesible para cualquiera. <a href="#_ftn8">[8]</a> De esta manera, la racionalidad t&#233;cnica instrumentaliza esta estructura. La pol&#237;tica actual no busca la verdad como desocultamiento, sino que opera en la publicidad que ya ha decidido de antemano c&#243;mo se debe sentir respecto a un evento. La IA gestiona este estado de &#225;nimo p&#250;blico, convirtiendo la disposici&#243;n afectiva del <em>Dasein</em>, que originariamente le abr&#237;a al mundo, en un mecanismo de cierre y control. El <em>Dasein</em> es vivido por el mundo p&#250;blico, perdiendo su capacidad de acceso genuino a la realidad.</p><p style="text-align: justify;">Finalmente, se debe tener en cuenta que el dominio del Uno tiene una funci&#243;n existencial clave: el alivianamiento del ser (<em>Seinsentlastung</em>). Dado que el Uno ya ha anticipado todo juicio y decisi&#243;n, despoja al <em>Dasein</em> de su responsabilidad. <a href="#_ftn9">[9]</a> As&#237; pues, la inversi&#243;n mencionada en la tesis, donde la raz&#243;n t&#233;cnica domina en la cultura y los afectos en la pol&#237;tica, se sostiene porque el <em>Dasein</em> quiere ser aliviado de su responsabilidad. La gesti&#243;n algor&#237;tmica es la forma t&#233;cnica perfecta de este alivianamiento. Al entregar la comprensi&#243;n pol&#237;tica a la inmediatez afectiva gestionada por el Uno v&#237;a algoritmos, el <em>Dasein</em> evita la angustia de tener que decidir aut&#233;nticamente.</p><p style="text-align: justify;">Como conclusi&#243;n, a lo largo de este ensayo se ha sostenido que la inversi&#243;n contempor&#225;nea entre raz&#243;n y sensibilidad, en la que la pol&#237;tica se rige por afectos inmediatos mientras que la religi&#243;n y la experiencia est&#233;tica son sometidas a criterios de realizaci&#243;n t&#233;cnica, no constituye un mero fen&#243;meno cultural o comunicacional, sino un problema ontol&#243;gico arraigado en el modo de ser del <em>Dasein</em> bajo el predominio de la racionalidad t&#233;cnico-instrumental hoy intensificada por la IA. Desde la anal&#237;tica existencial de Ser y Tiempo, esta inversi&#243;n aparece como un s&#237;ntoma de un modo de estar-en-el-mundo que abstrae al <em>Dasein</em> de sus condiciones originarias de sentido, reduciendo la experiencia a objeto de gesti&#243;n, c&#225;lculo y previsi&#243;n. Para precisar esta tesis, se utilizaron dos argumentos. En primer lugar, se mostr&#243; que la gesti&#243;n algor&#237;tmica de la religi&#243;n y la est&#233;tica produce un proceso de desmundanizaci&#243;n: al ser tratadas bajo una actitud te&#243;rica y t&#233;cnica, estas experiencias pierden su car&#225;cter de acontecimiento significativo y son reducidas a mera presencia objetivable, disponible para el c&#225;lculo. En segundo lugar, se analiz&#243; la pol&#237;tica contempor&#225;nea como una intensificaci&#243;n del dominio del <em>das Man</em>, donde los afectos no expresan una apertura aut&#233;ntica al mundo, sino que son prescritos, nivelados y administrados algor&#237;tmicamente, descargando al <em>Dasein</em> de la responsabilidad de comprender y decidir por s&#237; mismo.</p><p style="text-align: justify;">De los dos argumentos de este ensayo se desprenden dos conclusiones centrales sobre los problemas que implica la inversi&#243;n entre sensibilidad y raz&#243;n en la era de la IA. Por un lado, la racionalizaci&#243;n t&#233;cnica de las esferas sensibles conduce a una p&#233;rdida del mundo como horizonte de significatividad: cuando la experiencia est&#233;tica y religiosa se transforman en datos y procesos, el <em>Dasein</em> queda privado de espacios privilegiados de apertura de sentido, quedando &#8220;sin hogar&#8221; en un mundo reducido a stock disponible. Por otro lado, la afectivizaci&#243;n de la pol&#237;tica no restituye una relaci&#243;n m&#225;s originaria con la existencia, sino que profundiza la inautenticidad: los afectos gestionados por la l&#243;gica del Uno sustituyen la comprensi&#243;n por la reacci&#243;n inmediata y hacen del comportamiento pol&#237;tico algo predecible, calculable y ajeno a toda decisi&#243;n propia.</p><p style="text-align: justify;">Con todo, este trabajo no agota las posibles l&#237;neas de interpretaci&#243;n del fen&#243;meno y de desarrollo de la tesis. Quedan abiertos otros argumentos que merecer&#237;an ser desarrollados en investigaciones posteriores. Entre los que fueron considerados en un borrador inicial del presente ensayo est&#225; el de la posibilidad de comprender esta inversi&#243;n como una forma de ca&#237;da y alienaci&#243;n ontol&#243;gica, en la que el <em>Dasein</em>, absorbido por un mundo de entes intramundanos gestionados t&#233;cnicamente, llega a comprenderse a s&#237; mismo como un objeto m&#225;s, como un perfil o un dato, dentro del sistema. Otro era el de la relaci&#243;n entre este proceso y el olvido del Cuidado (<em>Sorge</em>), junto con la imposici&#243;n de una temporalidad vulgar que fractura la estructura existencial del <em>Dasein</em> y lo encierra en un presente inaut&#233;ntico de mera gesti&#243;n de lo disponible. Estas l&#237;neas sugieren que la inversi&#243;n entre raz&#243;n y sensibilidad no es solo un problema sectorial, sino un &#237;ndice de una transformaci&#243;n m&#225;s profunda del modo en que el ser humano se comprende y se habita a s&#237; mismo en la era de la t&#233;cnica y la IA.</p><p style="text-align: justify;"><strong>Bibliograf&#237;a</strong></p><p>Escudero, Jes&#250;s Adri&#225;n. <em>El Lenguaje de Heidegger: Diccionario Filos&#243;fico 1912 - 1927</em>. 1era ed. Herder, 2015.</p><p>Heidegger, Martin. <em>Ser y Tiempo</em>. 3era ed. Traducido por Jorge Eduardo Rivera. Editorial Trotta, 2022.</p><p>Rivera, Jorge Eduardo, y Mar&#237;a Teresa Stuven. <em>Comentario a Ser y Tiempo: primera secci&#243;n</em>. II. Ediciones Universidad Cat&#243;lica de Chile, 2010.</p><div><hr></div><p><a href="#_ftnref1">[1]</a> Martin Heidegger, <em>Ser y Tiempo</em>, 3era ed., trad. Jorge Eduardo Rivera (Editorial Trotta, 2022).</p><p><a href="#_ftnref2">[2]</a> Heidegger, <em>Ser y Tiempo</em>.</p><p><a href="#_ftnref3">[3]</a> Heidegger, <em>Ser y Tiempo</em>.</p><p><a href="#_ftnref4">[4]</a> Heidegger, <em>Ser y Tiempo</em>.</p><p><a href="#_ftnref5">[5]</a> Jorge Eduardo Rivera y Mar&#237;a Teresa Stuven, <em>Comentario a Ser y Tiempo: primera secci&#243;n</em>, II (Ediciones Universidad Cat&#243;lica de Chile, 2010).</p><p><a href="#_ftnref6">[6]</a> Heidegger, <em>Ser y Tiempo</em>.</p><p><a href="#_ftnref7">[7]</a> Jes&#250;s Adri&#225;n Escudero, <em>El Lenguaje de Heidegger: Diccionario Filos&#243;fico 1912 - 1927</em>, 1era ed. (Herder, 2015).</p><p><a href="#_ftnref8">[8]</a> Heidegger, <em>Ser y Tiempo</em>.</p><p><a href="#_ftnref9">[9]</a> Heidegger, <em>Ser y Tiempo</em>.</p><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://ensayosyficcionesfd5.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">&#161;Gracias por leer Ensayos y Ficci&#243;n - FD5! Suscr&#237;bete gratis para recibir nuevos posts y apoyar mi trabajo.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[El umbral del Leteo]]></title><description><![CDATA[AVISO: El presente es un ensayo fue entregado como trabajo final de la asignatura &#8220;Filosof&#237;a Antigua&#8221; compartida entre la Maestr&#237;a en Filosof&#237;a y el Doctorado en Filosof&#237;a del semestre Octubre 2025 - Enero 2026 de la Universidad Cat&#243;lica Andr&#233;s Bello (UCAB).]]></description><link>https://ensayosyficcionesfd5.substack.com/p/el-umbral-del-leteo</link><guid isPermaLink="false">https://ensayosyficcionesfd5.substack.com/p/el-umbral-del-leteo</guid><dc:creator><![CDATA[Felix Andueza Araque - 冯德睿]]></dc:creator><pubDate>Sun, 08 Mar 2026 16:08:48 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!q0O7!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd0bdbf3c-b0b5-4fec-a32c-9eff6edea3d1_828x828.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><em>AVISO: El presente es un ensayo fue entregado como trabajo final de la asignatura &#8220;Filosof&#237;a Antigua&#8221; compartida entre la Maestr&#237;a en Filosof&#237;a y el Doctorado en Filosof&#237;a del semestre Octubre 2025 - Enero 2026 de la Universidad Cat&#243;lica Andr&#233;s Bello (UCAB).</em></p><p style="text-align: justify;"><em>Las referencias a cada cita est&#225;n al final de la p&#225;gina.</em></p><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://ensayosyficcionesfd5.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">&#161;Gracias por leer Ensayos y Ficci&#243;n - FD5! Suscr&#237;bete gratis para recibir nuevos posts y apoyar mi trabajo.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div><p style="text-align: justify;">Al final de La Rep&#250;blica, Plat&#243;n introduce el mito de Er como un relato escatol&#243;gico que no busca describir el m&#225;s all&#225; con literalidad, sino ofrecer una imagen filos&#243;fica del v&#237;nculo entre justicia, elecci&#243;n y destino del alma. Er, un guerrero que regresa de la muerte, narra el recorrido de las almas tras el juicio, su elecci&#243;n de nuevas vidas y el tr&#225;nsito final hacia el renacimiento, marcado por el paso por el r&#237;o <em>Leteo </em>(olvido). En este punto decisivo del relato, el olvido no aparece como un detalle anecd&#243;tico, sino como una condici&#243;n ineludible del retorno a la vida mortal. De esta manera, este ensayo sostiene la tesis de que, en el mito de Er, el olvido no es un accidente ni una falla de la memoria, sino una condici&#243;n estructural de la vida encarnada. La existencia humana comienza necesariamente desde una p&#233;rdida, de una continuidad plena entre el alma y su experiencia previa. Plat&#243;n no presenta el olvido como algo que podr&#237;a evitarse con mayor virtud o conocimiento, sino como umbral ontol&#243;gico que separa el estado desencarnado de la vida finita. Finalmente, para fundamentar dicha tesis, el ensayo desarrollar&#225; tres argumentos. En primer lugar, se analiza la geograf&#237;a ontol&#243;gica del tr&#225;nsito hacia la vida, mostrando c&#243;mo la estructura misma del cosmos descrito por Er sit&#250;a el olvido como la etapa final e inevitable antes del nacimiento. En segundo lugar, se examina el alcance y el l&#237;mite de la sabidur&#237;a, subrayando que la prudencia solo puede moderar el olvido, no puede evitarlo. Finalmente, se interpreta la naturaleza incontenible del agua del r&#237;o como una met&#225;fora de la imposibilidad radical de la vida encarnada para conservar &#237;ntegramente la memoria del m&#225;s all&#225;, revelando as&#237; el car&#225;cter constitutivo del olvido en la condici&#243;n humana.</p><p style="text-align: justify;">En primer lugar, es importante tener en cuenta que la geograf&#237;a del m&#225;s all&#225;, espec&#237;ficamente la planicie del Olvido y el r&#237;o Leteo, constituye un filtro ontol&#243;gico obligatorio que impone el olvido como una condici&#243;n estructural y no accidental para toda alma que ingresa a la vida mortal. Seg&#250;n Plat&#243;n, la disposici&#243;n espacial y las condiciones f&#237;sicas que enfrentan las almas antes de nacer son espec&#237;ficas y universales. Las almas marchan hacia el olvido a trav&#233;s de un lugar descrito como caluroso y sofocante. En este contexto es que Plat&#243;n estipula que todas las almas est&#225;n obligadas a beber una medida de agua. <a href="#_ftn1">[1]</a> Ahora, el nexo l&#243;gico entre la geograf&#237;a y el olvido estructural residen en la relaci&#243;n entre el entorno y la necesidad corporal. La geograf&#237;a, que en el mito es descrita como calor sofocante y desierto, genera una necesidad irresistible, como la sed, en el alma que est&#225; en tr&#225;nsito hacia la corporeidad. El mito establece que el camino hacia la encarnaci&#243;n es f&#237;sicamente el camino a trav&#233;s de la privaci&#243;n de la verdad. Al situar el r&#237;o Leteo como &#250;nica fuente de alivio ante el terrible calor de la planicie, Plat&#243;n establece una estructura donde la supervivencia o el paso a la vida requiere, parad&#243;jicamente, la ingesti&#243;n de la muerte de la memoria. No se puede cruzar dicho umbral sin interactuar con su elemento definitorio: el agua del olvido.</p><p style="text-align: justify;">Ante lo anterior, podr&#237;a decirse que el olvido no es total o estructural porque el texto menciona que la sabidur&#237;a juega un papel importante, dado que las almas sabias beben menos. Ahora, aunque la sabidur&#237;a permite beber solo lo obligatorio sin excederse, evitando as&#237; la p&#233;rdida completa de la conciencia moral latente, no exime de beber. La obligaci&#243;n universal es que todas las almas est&#225;n obligadas a beber. Por tanto, incluso el alma del fil&#243;sofo est&#225; estructuralmente condicionada por un grado de olvido necesario para entrar en el tiempo y el espacio mortales. La prudencia solo modera el grado, no anula la condici&#243;n.</p><p style="text-align: justify;">En segundo lugar, derivado de la defensa ante cuestionamientos al argumento anterior, se tiene que la sabidur&#237;a adquirida en vida no exime al alma de pasar por el proceso de olvido necesario para la reencarnaci&#243;n, pero act&#250;a como un factor moderador que preserva la integridad moral y la capacidad de elecci&#243;n correcta, evitando as&#237; la p&#233;rdida total de la conciencia del Bien. Seg&#250;n Plat&#243;n, el tr&#225;nsito hacia la nueva vida implica condiciones universales y peligros que afectan a todas las almas, pero el resultado var&#237;a seg&#250;n la educaci&#243;n del alma. En otras palabras, todas deben marchar al Hades y enfrentar la elecci&#243;n de una nueva vida, todas deben cruzar el r&#237;o Leteo, y el objetivo no es evitar cruzar el rio, sino cruzarlo manteniendo inmaculada el alma. <a href="#_ftn2">[2]</a> La relaci&#243;n entre sabidur&#237;a y el olvido se fundamenta en la capacidad de la raz&#243;n para dejar una impronta indeleble en el alma. Aunque el olvido es un mecanismo estructural, es decir que el r&#237;o debe ser cruzado para renacer, la sabidur&#237;a funciona como una opini&#243;n firme que resiste la disoluci&#243;n total. Plat&#243;n establece que hay una diferencia cr&#237;tica entre quienes eligen su pr&#243;xima vida bas&#225;ndose en una virtud rutinaria o el azar, y aquellos que saben escoger orientados al Bien, escogiendo mediante el razonamiento sobre el mejor modo de vida, observando la naturaleza del alma. <a href="#_ftn3">[3]</a> Si el olvido fuera absoluto e igual para todos, esta capacidad de selecci&#243;n razonada en el momento cr&#237;tico del tr&#225;nsito ser&#237;a imposible. Por tanto, la sabidur&#237;a modera el efecto cegador de la muerte y el renacimiento.</p><p style="text-align: justify;">Ante este argumento, una posible objeci&#243;n ser&#237;a que, si el alma debe beber del r&#237;o Leteo, necesariamente pierde todo conocimiento previo, haciendo in&#250;til la sabidur&#237;a anterior. Sin embargo, S&#243;crates, por medio de Plat&#243;n, advierte que es necesario tener esta opini&#243;n firme al marchar. Si el olvido fuera total e inevitablemente igualitario, la exhortaci&#243;n de S&#243;crates de llevar esa opini&#243;n al Hades carecer&#237;a de sentido. Aqu&#237; la respuesta es que la sabidur&#237;a no conserva los datos de la vida pasada ni el conocimiento de los objetos puros, para los cuales luego hay que hacer el proceso de anamnesis, sino que lo que se conserva es la disposici&#243;n moral y la capacidad de juicio. El olvido borra la biograf&#237;a, pero la sabidur&#237;a modera el impacto para que no se borre el car&#225;cter &#233;tico.</p><p style="text-align: justify;">Finalmente, el &#250;ltimo argumenta versa sobre que la cualidad f&#237;sica atribuido al r&#237;o Leteo, sobre que ninguna vasija puede retener su agua, simboliza que el olvido es una fuerza ontol&#243;gica penetrante y absoluta ante la cual cuerpo y alma son estructuralmente permeables. Por tanto, la p&#233;rdida de la memoria no es un fallo del recipiente, sino una condici&#243;n ineludible de la materia que recibe al alma. Seg&#250;n Plat&#243;n, en la etapa final antes del renacimiento se atraviesa el calor sofocante de la planicie del Olvido para llegar a acampar a la orilla del r&#237;o Leteo. En este punto se describe la naturaleza del agua, que ninguna vasija puede retener, y se se&#241;ala que todas las almas est&#225;n obligadas a beber una medida de agua. <a href="#_ftn4">[4]</a> La conexi&#243;n l&#243;gica entre la incapacidad de la vasija para retener el agua y la condici&#243;n estructural del olvido reside en la met&#225;fora del recipiente. En la filosof&#237;a plat&#243;nica, el cuerpo y la constituci&#243;n mortal son a menudo vistos como el recept&#225;culo del alma. Si el agua del rio tiene la propiedad intr&#237;nseca de no poder ser contenida por ninguna vasija, esto implica que no existe recipiente de la generaci&#243;n mortal capaz de aislar o preservar su contenido, sea memoria o la verdad, intacto frente al contacto con la encarnaci&#243;n. La incapacidad de retenci&#243;n no es un defecto de una vasija en particular, sino una ley del lugar, donde el olvido atraviesa cualquier barrera, garantizando que el alma entre en la vida vaciada de recuerdos expl&#237;citos.</p><p style="text-align: justify;">Ante este argumento se podr&#237;a contestar que la sabidur&#237;a permite retener la memoria, que era lo mencionado en un argumento previo. Ahora, esto significa que la sabidur&#237;a sirve para la autocontenci&#243;n. Es decir, sirve para beber solo lo obligatorio, pero no otorga al recipiente la capacidad de no ser afectado por el agua. La naturaleza incontenible del agua afecta a todos, la diferencia radica en que el imprudente se inunda en el olvido, mientras que el sabio acepta el olvido estructural m&#237;nimo necesario para nacer, manteniendo una impronta latente, pero habiendo perdido el acceso consciente inmediato a la verdad.</p><p style="text-align: justify;">Como conclusi&#243;n, a lo largo de este ensayo se ha defendido la tesis de que, en el mito de Er, el olvido no constituye un accidente ni una falla de la memoria, sino una condici&#243;n estructural de la vida encarnada. El paso por el Leteo no es un episodio secundario del relato, sino el umbral ontol&#243;gico que hace posible el tr&#225;nsito desde la existencia desencarnada hacia la finitud humana. Nacer implica, necesariamente, olvidar. Esto no como castigo ni como error, sino como condici&#243;n de posibilidad de la experiencia mortal. De los tres argumentos presentados se desprenden algunas conclusiones. Primero, que el olvido es el precio ontol&#243;gico de la encarnaci&#243;n y no un defecto subsanable del alma. Segundo, que la filosof&#237;a no promete inmunidad frente al olvido, sino la posibilidad de atravesarlo sin perder la orientaci&#243;n hacia el Bien. Y tercero, que la condici&#243;n humana se define por una tensi&#243;n constitutiva entre p&#233;rdida de memoria y posibilidad de juicio moral, entre desposesi&#243;n originaria y responsabilidad.</p><p style="text-align: justify;">Considerar el olvido como una condici&#243;n estructural de la vida encarnada tiene implicaciones filos&#243;ficas decisivas. Permite comprender que la tarea de la filosof&#237;a no consiste en restaurar una memoria plena e imposible, sino en pensar y vivir bien desde una p&#233;rdida originaria. El mito de Er no invita a lamentar el olvido, sino a asumirlo como el suelo desde el cual se juega la elecci&#243;n, la justicia y la responsabilidad humana. En este sentido, Plat&#243;n sugiere que la vida mortal no comienza a pesar del olvido, sino precisamente a partir de &#233;l.</p><p style="text-align: justify;"><strong>Bibliograf&#237;a</strong></p><p>Plat&#243;n. <em>Di&#225;logos IV (Rep&#250;blica)</em>. 3era ed. Traducido por Conrado Eggers Lan. Gredos, 2023.</p><div><hr></div><p><a href="#_ftnref1">[1]</a> Plat&#243;n, <em>Di&#225;logos IV (Rep&#250;blica)</em>, 3era ed., trad. Conrado Eggers Lan (Gredos, 2023).</p><p><a href="#_ftnref2">[2]</a> Plat&#243;n, <em>Di&#225;logos IV (Rep&#250;blica)</em>.</p><p><a href="#_ftnref3">[3]</a> Plat&#243;n, <em>Di&#225;logos IV (Rep&#250;blica)</em>.</p><p><a href="#_ftnref4">[4]</a> Plat&#243;n, <em>Di&#225;logos IV (Rep&#250;blica)</em>.</p><p></p><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://ensayosyficcionesfd5.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">&#161;Gracias por leer Ensayos y Ficci&#243;n - FD5! Suscr&#237;bete gratis para recibir nuevos posts y apoyar mi trabajo.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[“Pixie World”: Sobre la homogeneidad estética contemporánea]]></title><description><![CDATA[AVISO: El presente es un ensayo fue entregado como trabajo final de la asignatura &#8220;Est&#233;ticas Contempor&#225;neas&#8221; compartida entre la Maestr&#237;a en Filosof&#237;a y el Doctorado en Filosof&#237;a del semestre Octubre 2025 - Enero 2026 de la Universidad Cat&#243;lica Andr&#233;s Bello (UCAB) dictada por la Dra.]]></description><link>https://ensayosyficcionesfd5.substack.com/p/pixie-world-sobre-la-homogeneidad</link><guid isPermaLink="false">https://ensayosyficcionesfd5.substack.com/p/pixie-world-sobre-la-homogeneidad</guid><dc:creator><![CDATA[Felix Andueza Araque - 冯德睿]]></dc:creator><pubDate>Sun, 18 Jan 2026 21:32:29 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!q0O7!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd0bdbf3c-b0b5-4fec-a32c-9eff6edea3d1_828x828.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p><em>AVISO: El presente es un ensayo fue entregado como trabajo final de la asignatura &#8220;Est&#233;ticas Contempor&#225;neas&#8221; compartida entre la Maestr&#237;a en Filosof&#237;a y el Doctorado en Filosof&#237;a del semestre Octubre 2025 - Enero 2026 de la Universidad Cat&#243;lica Andr&#233;s Bello (UCAB) dictada por la Dra. Di Muro Pellegrino.</em></p><p><em>Las referencias a cada cita est&#225;n al final de la p&#225;gina.</em></p><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://ensayosyficcionesfd5.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">&#161;Gracias por leer Ensayos y Ficci&#243;n - FD5! Suscr&#237;bete gratis para recibir nuevos posts y apoyar mi trabajo.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div><p>En las &#250;ltimas d&#233;cadas, la experiencia est&#233;tica parece atravesar un proceso de creciente homogeneizaci&#243;n. Las im&#225;genes que circulan en el espacio p&#250;blico, desde la publicidad y las redes sociales hasta el dise&#241;o y el arte, tienden a parecerse entre s&#237;. Esta similitud no es solo en las formas, sino tambi&#233;n en su modo de afectar la sensibilidad. Hoy, la belleza se presenta como algo inmediatamente reconocible y, especialmente, funcional, desprovisto de asperezas o zonas de indeterminaci&#243;n. Esta regularidad parece no ser solo una preferencia cultural espont&#225;nea, sino que es una respuesta a la progresiva aplicaci&#243;n de la racionalizaci&#243;n al &#225;mbito est&#233;tico: criterios de eficiencia, optimizaci&#243;n y previsibilidad que organizan las im&#225;genes. Este contexto se agrava con el auge de la Inteligencia Artificial (IA) y la proliferaci&#243;n de im&#225;genes generadas por la misma, lo que marca una transformaci&#243;n profunda en la relaci&#243;n entre arte, t&#233;cnica y experiencia sensible. As&#237; pues, el presente ensayo parte de la tesis de que la estandarizaci&#243;n est&#233;tica contempor&#225;nea responde a una inversi&#243;n problem&#225;tica de las relaciones entre raz&#243;n y sensibilidad. En el arte, esta inversi&#243;n se manifiesta en la subordinaci&#243;n de la experiencia sensible, expresiva y ritual a l&#243;gicas de c&#225;lculo y optimizaci&#243;n. Dicha tesis se defender&#225; desde tres argumentos: el problema de la supresi&#243;n de la vivencia, el auge de la est&#233;tica de lo &#8220;pulido&#8221;, y el predominio del valor de exhibici&#243;n. En el desarrollo del ensayo se argumentar&#225; principalmente temas derivados del uso de la IA en im&#225;genes en dos categor&#237;as: im&#225;genes funcionales que simulan ser arte, como im&#225;genes generadas por IA usadas como portadas gen&#233;ricas de libros o las utilizadas para ilustraciones en medios digitales, y las im&#225;genes sin experiencia vivida detr&#225;s, como las escenas de duelo, amor, guerra, pobreza, etc., generadas por IA.</p><p>Para empezar, una experiencia est&#233;tica genuina requiere una unidad indisoluble entre el hacer y el padecer. Es decir, dentro de la creaci&#243;n art&#237;stica humana, el artista no solo &#8220;hace&#8221;, entendido como pintar, escribir, componer, etc., sino que simult&#225;neamente &#8220;padece&#8221; o &#8220;siente&#8221; cada trazo. El artista debe percibir la conexi&#243;n entre lo que ya ha hecho y lo que debe hacer despu&#233;s, ya que si no padece conscientemente su obra solo estar&#237;a realizando un trabajo mec&#225;nico. <a href="#_ftn1">[1]</a> En este sentido, la IA rompe con el proceso de creaci&#243;n art&#237;stica. La IA opera bajo una l&#243;gica de c&#225;lculo algor&#237;tmico que est&#225; totalmente desvinculada de la sensibilidad, que es requisito fundamental para ese padecimiento org&#225;nico. La IA &#8220;hace&#8221; pero no &#8220;padece&#8221; la emoci&#243;n del contenido. No hay un organismo interactuando con un entorno y una serie de vivencias, lo que hay es un procesamiento de datos.</p><p>Seg&#250;n las categor&#237;as de im&#225;genes escogidas para este ensayo, se puede decir lo siguiente. En primer lugar, para las im&#225;genes sin experiencia vivida detr&#225;s, existe una simulaci&#243;n del padecer. Cuando una IA genera una imagen hiperrealista de una madre llorando en una zona de guerra, la forma precede y simula la sustancia, en lugar de que la forma sea la culminaci&#243;n de la vivencia. Para Dewey, la expresi&#243;n art&#237;stica surge solo cuando el impulso emocional encuentra resistencia en el medio y en el entorno. As&#237; pues, es esta resistencia la que obliga a la emoci&#243;n a transformarse en una obra reflexiva. <a href="#_ftn2">[2]</a> En este sentido, la IA no enfrenta ninguna resistencia f&#237;sica o emocional, por lo que el resultado deriva de probabilidades. Si se elimina la resistencia, se anula la condici&#243;n de posibilidad de una forma est&#233;tica genuina. Por otra parte, Dewey tambi&#233;n distingue entre una &#8220;descarga&#8221; de la emoci&#243;n, como lo puede ser un grito, de una expresi&#243;n art&#237;stica, que implica trabajar un medio. <a href="#_ftn3">[3]</a> La IA no hace ninguna de las dos, pues simula el resultado de una expresi&#243;n sin haber tenido el impulso inicial. De esta forma, se crea lo que Ortega y Gasset llama una &#8220;textura fraudulenta&#8221;, donde se presenta el drama humano de pasiones y dolores, pero como una ficci&#243;n mec&#225;nica que invita al espectador a una empat&#237;a falsa, pues no hay un sujeto detr&#225;s que haya vivido esa realidad. <a href="#_ftn4">[4]</a></p><p>Ahora, para las im&#225;genes funcionales que simulan ser arte, existe una disociaci&#243;n entre medios y fines. En estas im&#225;genes, la raz&#243;n instrumental subordina totalmente a la sensibilidad. Para Dewey, dentro de la experiencia est&#233;tica los medios y los fines se fusionan para que el proceso de creaci&#243;n sea valioso en s&#237; mismo. En contraposici&#243;n, en la producci&#243;n mec&#225;nica el medio solo es una herramienta para llegar a un fin externo. <a href="#_ftn5">[5]</a> La IA opera solo en el segundo nivel: la imagen no es un fin en s&#237; mismo, no se contempla, sino que es un medio optimizado para captar la atenci&#243;n. Por otra parte, aqu&#237; puede entrar la distinci&#243;n kantiana entre arte mec&#225;nico, que es mera diligencia para un fin, y arte bello, que parece naturaleza y tiene esp&#237;ritu. <a href="#_ftn6">[6]</a> Las im&#225;genes funcionales de la IA son la forma m&#225;s avanzada del arte mec&#225;nico disfrazado de est&#233;tico. Carecen de esp&#237;ritu porque no hay un juego libre de facultades, hay es una sujeci&#243;n estricta de reglas algor&#237;tmicas para lograr un efecto espec&#237;fico.</p><p>Relativo al segundo argumento, la tesis de que la estandarizaci&#243;n est&#233;tica responde a una inversi&#243;n entre raz&#243;n y sensibilidad se enmarca en lo que Byung-Chul Han identifica como el imperativo contempor&#225;neo de lo &#8220;pulido&#8221;. <a href="#_ftn7">[7]</a> En este contexto, la raz&#243;n, en este caso lo relativo al algoritmo o la optimizaci&#243;n de datos, coloniza la sensibilidad, eliminando de ella cualquier elemento que pueda causar dolor o extra&#241;eza. Adem&#225;s de esto, seg&#250;n Han, el arte y la belleza verdaderos requieren negatividad. Es decir, una herida, una conmoci&#243;n o una distancia que rompa la complacencia del sujeto. <a href="#_ftn8">[8]</a> En el contexto de la IA, se anula tal negatividad. La raz&#243;n calculadora de la IA, dise&#241;ada para maximizar las interacciones en redes produce una est&#233;tica solo positiva. Lo pulido o perfecto no da&#241;a ni ofrece resistencia.</p><p>Volviendo a las im&#225;genes, las que son sin experiencia vivida por detr&#225;s se anulan. Incluso cuando representan dolor, la IA los pule, eliminando su capacidad real de conmover profundamente. Esto se puede entender como una suerte de anestesia: escenas de guerra o pobreza suelen tener una calidad hiperrealista pero inhumana o excesivamente limpia. Seg&#250;n Han, la b&#250;squeda de la estetizaci&#243;n del mundo mediante la perdida de toda negatividad resulta en una anestesia que impide sentir. <a href="#_ftn9">[9]</a> La raz&#243;n t&#233;cnica de la IA procesa el dolor como un conjunto de p&#237;xeles y patrones estad&#237;sticos, priv&#225;ndolo de su car&#225;cter de acontecimiento emotivo. Por otra parte, retomando a Dewey, ese &#8220;pulido&#8221; de la imagen se da por la inexistencia de la resistencia entre el hacer y el padecer. <a href="#_ftn10">[10]</a> En otras palabras, la IA genera la imagen de sufrimiento sin haber sufrido, por lo que, aunque represente al dolor, no transmite la tensi&#243;n vital de la experiencia.</p><p>Por otro lado, para las im&#225;genes funcionales, en primer lugar, se sustituye lo bello por lo agradable. Lo bello requiere de una satisfacci&#243;n desinteresada y un juego libre de facultades. En contraposici&#243;n, lo agradable es lo que deleita a los sentidos en la sensaci&#243;n inmediata. <a href="#_ftn11">[11]</a>La IA, optimizada por la raz&#243;n algor&#237;tmica para generar im&#225;genes visualmente placenteras o perfectas, produce algo meramente agradable en t&#233;rminos kantianos. Es imposible su clasificaci&#243;n en lo bello. En segundo lugar, estas im&#225;genes pierden su car&#225;cter de &#8220;bello&#8221; porque la belleza requiere secreto y opacidad, no existe la belleza transparente.<a href="#_ftn12">[12]</a> Las im&#225;genes generadas por IA para consumo masivo son pornogr&#225;ficas, pues son totalmente visibles, inmediatas y carecen de misterio.</p><p>Para el &#250;ltimo argumento, relativo al predominio del valor de exhibici&#243;n, se debe tener en cuenta la distinci&#243;n entre el valor de culto y el valor de exhibici&#243;n. El primero se enmarca en que originalmente el arte serv&#237;a al ritual. Lo importante era que la obra existiera, no necesariamente que fuera vista por todos. De esta manera, su aura emanaba de su aqu&#237; y ahora, es decir, de su inserci&#243;n en una tradici&#243;n y un lugar espec&#237;fico. Esta experiencia ritual requiere de recogimiento y distancia. En contraposici&#243;n est&#225; el valor de exhibici&#243;n. Con la reproductibilidad t&#233;cnica la obra se emancipa del ritual. As&#237; pues, su funci&#243;n pasa a ser la de ser vista, distribuida y consumida masivamente. <a href="#_ftn13">[13]</a> En este contexto, la IA intensifica la inversi&#243;n entre ambos tipos de valores al extremo. La imagen generada por IA es pura exhibici&#243;n sin residuo de culto. Es un producto del algoritmo para la distribuci&#243;n, eliminando la sensibilidad ritual, que es su conexi&#243;n con un origen &#250;nico.</p><p>Para ver esto desde las im&#225;genes, las que no cuentan con experiencia vivida muestran una gran inversi&#243;n entre la raz&#243;n y la sensibilidad. La IA simula rasgos externos del valor de culto, pero mediante una l&#243;gica netamente t&#233;cnica y de exhibici&#243;n. El valor &#250;nico de la obra de arte aut&#233;ntica tiene su fundamento en el ritual. <a href="#_ftn14">[14]</a> Las im&#225;genes de IA que retratan el dolor o la guerra simulan la autenticidad. Sin embargo, como no hay un sujeto que haya vivido o padecido esa experiencia, la imagen es un cascar&#243;n vac&#237;o. Es una construcci&#243;n corrupta que intenta imitar la apariencia de aura mediante artificios tecnol&#243;gicos. Por otra parte, la autenticidad de una obra es el conjunto de todo lo que puede transmitirse de ella desde su origen, incluyendo su duraci&#243;n material y testimonio hist&#243;rico. <a href="#_ftn15">[15]</a> Una imagen de guerra generada por IA no tiene testimonio, es una alucinaci&#243;n estad&#237;stica. Al presentar el sufrimiento humano bajo la l&#243;gica del valor de exhibici&#243;n, se produce una estetizaci&#243;n de la pol&#237;tica y el dolor. Esto termina en un problema, pues la raz&#243;n t&#233;cnica fabrica un dolor consumible, invirtiendo la relaci&#243;n &#233;tica y sensible que deber&#237;amos tener con el sufrimiento real.</p><p>Del otro lado, con las im&#225;genes funcionales, se puede observar c&#243;mo se pierde el aura en favor de la funci&#243;n pol&#237;tica o comercial dentro de la econom&#237;a de la atenci&#243;n. El aura es la manifestaci&#243;n de la lejan&#237;a y se vincula con la unicidad de la obra. <a href="#_ftn16">[16]</a> Las im&#225;genes funcionales de IA carecen de esa aura. No tienen un aqu&#237; y ahora. No tienen original, porque nacen siendo copias de un modelo estad&#237;stico. Son, desde su concepci&#243;n, objetos dise&#241;ados para la ubicuidad y la reproducci&#243;n masiva. Al no tener historia o huella f&#237;sica, se anula la posibilidad de una relaci&#243;n sensible profunda. De esta manera, solo queda el reconocimiento r&#225;pido del patr&#243;n visual.</p><p>Para terminar, el presente ensayo defendi&#243; la tesis de que la estandarizaci&#243;n est&#233;tica contempor&#225;nea responde a una inversi&#243;n problem&#225;tica de las relaciones entre raz&#243;n y sensibilidad, inversi&#243;n que la IA no inaugura, pero s&#237; intensifica. En el &#225;mbito del arte, esta transformaci&#243;n se manifiesta en la subordinaci&#243;n de la experiencia sensible, expresiva y ritual a l&#243;gicas de c&#225;lculo, optimizaci&#243;n y exhibici&#243;n. A partir del an&#225;lisis de categor&#237;as comunes de im&#225;genes generadas por IA, tanto aquellas funcionales como aquellas que representan escenas sin una experiencia vivida detr&#225;s, se mostr&#243; c&#243;mo esta inversi&#243;n no es meramente formal, sino que afecta de manera profunda la posibilidad misma de una experiencia est&#233;tica genuina.</p><p>Las dos categor&#237;as de im&#225;genes escogidas permiten comprender distintas modulaciones de un mismo fen&#243;meno. Por un lado, las im&#225;genes sin experiencia vivida evidencian la supresi&#243;n del padecer como condici&#243;n de posibilidad de la expresi&#243;n art&#237;stica, se presentan formas de dolor, amor o tragedia sin haber atravesado resistencia alguna, reduciendo la sensibilidad a una simulaci&#243;n estad&#237;stica. Por otro lado, las im&#225;genes funcionales ponen de manifiesto la completa subordinaci&#243;n de la sensibilidad a fines externos, donde la imagen deja de ser un fin en s&#237; mismo y se convierte en un medio optimizado. En ambos casos, la raz&#243;n instrumental no acompa&#241;a ni estructura la sensibilidad, sino que la reemplaza.</p><p>Finalmente, de este an&#225;lisis se desprenden tres conclusiones sobre los problemas de esta inversi&#243;n en la era de la IA. En primer lugar, la supresi&#243;n de la vivencia implica la p&#233;rdida de la unidad entre hacer y padecer que define la experiencia est&#233;tica. Cuando la producci&#243;n de im&#225;genes se desvincula de toda experiencia sentida, el resultado puede ser correcto, pero sin la tensi&#243;n vital que permite a la obra expresar algo m&#225;s que su propia apariencia. Aqu&#237; la sensibilidad queda reducida a un efecto visual sin profundidad experiencial. En segundo lugar, el auge de la est&#233;tica de lo pulido muestra c&#243;mo la raz&#243;n calculadora coloniza la sensibilidad eliminando toda negatividad. Las im&#225;genes generadas por IA, incluso cuando representan el dolor, tienden a anestesiarlo mediante una estetizaci&#243;n limpia y agradable, incapaz de herir o conmover verdaderamente. Esta supresi&#243;n de la negatividad empobrece la experiencia est&#233;tica y produce insensibilizaci&#243;n en el espectador: se ve m&#225;s, pero se siente menos. En tercer lugar, el predominio absoluto del valor de exhibici&#243;n revela la disoluci&#243;n del v&#237;nculo ritual del arte. Las im&#225;genes de IA, concebidas desde su origen para la circulaci&#243;n masiva, carecen de aura, de aqu&#237; y ahora, y de toda inscripci&#243;n en una historia o tradici&#243;n. Al convertir incluso el sufrimiento humano en un objeto de consumo visual, la raz&#243;n t&#233;cnica no solo invierte la relaci&#243;n entre raz&#243;n y sensibilidad, sino tambi&#233;n entre est&#233;tica y &#233;tica, produciendo un dolor est&#233;tico, consumible y desprovisto de testimonio.</p><p><strong>Bibliograf&#237;a</strong></p><p>Benjamin, Walter. <em>La obra de arte en la &#233;poca de su reproductibilidad t&#233;cnica</em>. 1era ed. Editorial Itaca, 2003.</p><p>Dewey, John. <em>El arte como experiencia</em>. Paid&#243;s, 2008.</p><p>Han, Byung-Chul. <em>La salvaci&#243;n de lo bello</em>. Traducido por Alberto Cira. Herder, 2023.</p><p>Han, Byung-Chul. <em>La sociedad de la transparencia</em>. 1era ed. Herder, 2013.</p><p>Kant, Immanuel. <em>Cr&#237;tica de la facultad de juzgar</em>. 1era ed. Traducido por Pablo Oyarz&#250;n. Monte &#193;vila Editores, 1992.</p><p>Ortega y Gasset, Jos&#233;. &#8220;La deshumanizaci&#243;n del arte&#8221;. En <em>Obras Completas</em>, 6ta ed., III. Revista de Occidente, 1966.</p><div><hr></div><p><a href="#_ftnref1">[1]</a> John Dewey, <em>El arte como experiencia</em> (Paid&#243;s, 2008).</p><p><a href="#_ftnref2">[2]</a> Dewey, <em>El arte como experiencia</em>.</p><p><a href="#_ftnref3">[3]</a> Dewey, <em>El arte como experiencia</em>.</p><p><a href="#_ftnref4">[4]</a> Jos&#233; Ortega y Gasset, &#8220;La deshumanizaci&#243;n del arte&#8221;, en <em>Obras Completas</em>, 6ta ed., III (Revista de Occidente, 1966).</p><p><a href="#_ftnref5">[5]</a> Dewey, <em>El arte como experiencia</em>.</p><p><a href="#_ftnref6">[6]</a> Immanuel Kant, <em>Cr&#237;tica de la facultad de juzgar</em>, 1era ed., trad. Pablo Oyarz&#250;n (Monte &#193;vila Editores, 1992).</p><p><a href="#_ftnref7">[7]</a> Byung-Chul Han, <em>La salvaci&#243;n de lo bello</em>, trad. Alberto Cira (Herder, 2023).</p><p><a href="#_ftnref8">[8]</a> Han, <em>La salvaci&#243;n de lo bello</em>.</p><p><a href="#_ftnref9">[9]</a> Han, <em>La salvaci&#243;n de lo bello</em>.</p><p><a href="#_ftnref10">[10]</a> Dewey, <em>El arte como experiencia</em>.</p><p><a href="#_ftnref11">[11]</a> Kant, <em>Cr&#237;tica de la facultad de juzgar</em>.</p><p><a href="#_ftnref12">[12]</a> Byung-Chul Han, <em>La sociedad de la transparencia</em>, 1era ed. (Herder, 2013).</p><p><a href="#_ftnref13">[13]</a> Walter Benjamin, <em>La obra de arte en la &#233;poca de su reproductibilidad t&#233;cnica</em>, 1era ed. (Editorial Itaca, 2003).</p><p><a href="#_ftnref14">[14]</a> Benjamin, <em>La obra de arte en la &#233;poca de su reproductibilidad t&#233;cnica</em>.</p><p><a href="#_ftnref15">[15]</a> Benjamin, <em>La obra de arte en la &#233;poca de su reproductibilidad t&#233;cnica</em>.</p><p><a href="#_ftnref16">[16]</a> Benjamin, <em>La obra de arte en la &#233;poca de su reproductibilidad t&#233;cnica</em>.<em> </em></p><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://ensayosyficcionesfd5.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">&#161;Gracias por leer Ensayos y Ficci&#243;n - FD5! Suscr&#237;bete gratis para recibir nuevos posts y apoyar mi trabajo.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div>]]></content:encoded></item></channel></rss>